Libro: Disgrace

Disgrace” es el primer libro de J.E. Coetzee que leí. La verdad es que estando un día en Barnes & Noble lo vi en una mesa y el anuncio en la portada acerca del premio nobel otorgado a Coetzee capturó mi atención. Lo cogí, leí un par de páginas en el café de la librería y decidí comprarlo. No tenía ninguna otra referencia sobre este libro o este autor.

El estilo del escritor me pareció sencillo y directo, pensé que sería una buena compañía durante mis largos viajes en tren hacia y desde la oficina. Me equivoqué.

El libro comienza describiendo a un mujeriego profesor universitario, en sus 50’s, el cual se ve forzado a renunciar a su trabajo luego de que se descubre un romance que sostuvo con una de sus alumnas, La alumna/victima nunca estuvo comoda con la relación y con la insistencia y casi persecución de su profesor.

Luego de perder su trabajo poco le queda a este personaje en la vida. Está separado y con una relación tensa con su ex-esposa, no ha sido un gran padre para su hija, en fin, es difícil sentir simpatía por él y por el contrario genera de antipatía.
Al no tener nada mejor que hacer, decide ir a visitar a su hija en una granja que ella compro y opera y donde ella es feliz. No quiero arruinar el libro para quien no lo haya leido asi que no voy a entrar en detalles. Pero mientras padre e hija están en la granja ocurre un violento episodio que obliga al padre y a la hija a cuestionar sus valores.

Lo que me hizo sentir profundamente incomodo en este libro, es sentir como a partir de este momento mis opiniones personales empiezan a coincidir con las del padre, por quien siento antipatía y difiero radicalmente de las actitudes y opiniones de la hija quien es una mujer sensata y madura.

Estoy seguro de que el autor intencionalmente quiere generar este conflicto en los lectores, sin embargo, en mi caso, este conflicto me impidió disfrutar el libro como yo quería. Tal vez es que la cultura de surafrica es muy lejana a la mía y por eso no aprecié el dilema que se presenta. Es muy posible que un surafricano viendo “Rodrigo D, no futuro” o “María llena eres de gracia” tenga un conflicto similar al que yo tuve con “Disgrace”.

En cualquier caso, de poco consuelo me sirve esta reflexión. Siempre lamento cuando no puedo llegar a disfrutar un libro. Al final, es una inversión importante de tiempo y atención.


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