El Domingo pasado decidí cumplir un deseo de Martha y fui a visitar el Parque de la Paz en Seattle. Es un parque dedicado a Sadako, la niña que al morir de leucemía causada por la bomba atómica se Hiroshima se convirtió en símbolo de esperanza por la paz.
El parque es en realidad un microparque. Una pequeña esquina en la calle 40 NE y la avenida Eastlake E. (por algún motivo extraño muchos sitios de internet dicen que el parque está en la esquina de la 40 y la avenida Pacific, pero en realidad está varias cuadras mas hacia el este). Además de la escultura, el parque tiene un pequeño jardín alrededor de la estatua de Sadako, un par de bancas -una en cada extremo-, una placa y por supuesto grullas de papel que dejan los visitantes. No hace falta nada más.
También hay un “wind chime” con una cuerda para hacerlo sonar …
Me senté en una de las bancas y me quedé cerca de una hora haciendo una grulla y pensando. Hacer la grulla sin instrucciones me tomó media hora, lo que pensé durante la otra media hora que estuve en el parque me lo reservo. Quienes conocen los ultimos detalles de mi vida se lo pueden imaginar.
Finalmente dejé allí mi grulla y me fui.


Gracias por ir alli. Espero que en Agosto me lleves y le presentemos a esas grullas los colibris y muchos buenos deseos.
Un abrazo,
Martha
he pasado por tu sitio y me parece genial, debes de ser una persona con quien seria digno tener una amistad, recibe saludos desde Monterrey, Mexico.