Aunque el equinoccio de primavera fue hace mas de dos semanas, parece que nadie le informó a quien controla el clima en el Estado de Washington. Durante estas dos semanas no hizo más que llover. Para ser justos: Durante las dos semanas que terminaron el Jueves pasado no hizo más que llover. A partir del Viernes el clima ha estado simplemente espectacular. Sol, temperaturas frescas y visibilidad ilimitada –y en general la escasez de días como éstos- me hicieron pensar que no debía desaprovechar este fin de semana.
Desafortunadamente no pude aprovechar el Sábado porque tuve clase de primeros auxilio para montañismo todo el día. Pero por la noche nos reunimos los amigos de siempre para comer comida Tailandesa en Kirkland.
El Domingo por el contrario, me levanté muy temprano y me uní a un grupo para caminar hasta Rattlesnake Ledge. Yo nunca había estado allí. Muy a las ocho de la mañana empezamos a subir. Eramos 5 personas en el grupo: El líder (Steve), Marcia, Sharon, Christel y yo. Steve y yo eramos los mas jóvenes del grupo -por mucho- pero no por eso la caminata me pareció mas facil. Las tres mujeres eran ávidas caminantes e impusieron un ritmo casi militar en la subida. Por supuesto el orgullo no me permitía quedarme atrás reconociendo el hecho de que yo no he salido a caminar en más de 6 meses, así que hice de tripas corazón y les seguí el paso.
La caminata es todo el tiempo en subida a través de un bosque, con vistas esporádicas del valle … hasta el primer mirador. Esta es la vista que nos esperaba alli:
En esta foto estamos Marcia, Christel y yo en el primer mirador.
Luego de unas cuantas fotos y comer algo, decidimos seguir subiendo hasta el segundo mirador:
En este segundo trecho la nieve compactada ya empezó a ser un problema, unos YakTracks habrian sido muy útiles (los míos estaban en el carro en el “trailhead”).
Finalmente llegamos al segundo mirador, pero como el espacio es muy pequeño no sacamos fotos. La unica que tengo es esta foto del primer mirador sacada desde el segundo:
En el segundo mirador estuvimos sólo unos minutos y luego decidimos no seguir hasta el tercero porque había mucha nieve. Y comenzamos el descenso. Esta vez mucho mas lento.
Baste decir que a las 10:30 de la mañana estabamos ya de regreso en los carros para hacerse una idea de la velocidad a la que subimos.
Este es el recorrido que seguimos de acuerdo con mi GPS.
En la tarde Pablo me llamó y me invitó a ir con él, con Alejandra y con Juliana a Snoqualmie Falls. Afortunadamente allí se llega en carro.
Esta es Snoqualmie Falls:
Es una caida de agua de aproximadamente 80 metros de altura. Muy bonita, mucho mas grande de lo que parece en esta fotografía.
Nosotros muy civilizadamente nos hicimos en el mirador a ver la cascada desde arriba …
… cuando nos surgió la “maravillosa” idea de ir a verla desde abajo. Otra caminata, esta vez mucho máa corta, solo media milla, pero una bajada –y subida- de 120 metros. Valió la pena la segunda caminata del día. Esta es la cascada vista desde abajo, se ve mucho mejor el tamaño cuando se compara con la gente que está en las piedras:
Luego cuando ibamos de regreso a la civilización, alguien propuso la idea de ir a comer algo. Para este punto yo ya estaba quedándome dormido en el carro, así que pasé la invitación y me quedé mejor en mi casa, recuperándome de todas las caminatas del día.
Fue un domingo especial, de los que realmente le cortan a uno el paso del tiempo que a veces hace que las semanas se unan unas con otras, aparentemente sin nada entre ellas. Este fin de semana fue diferente, y así espero que sea toda la primavera y el verano en Seattle.
Por el momento, ya estoy apuntado a otra caminata el proximo fin de semana, el siguiente voy a Meany Lodge, una cabaña de The Mountaineers para tres días de simulacros de primeros auxilios y al fin del mes me voy de Backpacking de Jueves a Domingo a Lake Chelan, al este de las Cascade Mountains.
Promete ser una buena primavera …


Ya veo porque quieres otro carro. Avanti!