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Cotidianidad

Refranes de mi abuelo

Recibí varios comentarios acerca de mi última nota “Volviendo a mis viejos amores”. Un amigo músico sugirió que volviera a escribir víruses y me convirtiera en una nueva versión de “Doctor Evil”. Una amiga comunicadora sugirió que C y C++ eran mis calificaciones por el artículo. En vista de estos comentarios, viagra sale drugstore decidí que era justo escribir algo que fuera menos dirigido a los nerds. Decidí empezar otra lista, pero voy a necesitar ayuda de toda mi familia para completarla porque mi memoria me falla.

clip_image002Voy a hablar brevemente de mi abuelo. Juan Restrepo. Por quien tengo el primer nombre que tengo. Mi abuelo era cafetero, aunque también levantaba ganado y cultivaba caña de azúcar que luego vendía procesada como panela. Aunque era de gesto adusto, no era huraño, excepto cuando nos encontraba a los nietos corriendo mojados por la casa después de salir de la piscina, maltratando algún animal o cogiendo mangos o guayabas en la finca al medio día. “Los árboles están recalentados!” nos decía. Nunca tuvo problemas con que nos atafagáramos de mangos, siempre y cuando los cogiéramos temprano en la mañana y o al final de la tarde.

Era trabajador y no bebía más que un ocasional trago de whiskey en los eventos familiares. De vez en cuando, cuando volvíamos de montar a caballo, en la finca me contaba historias de su infancia y adolescencia. De cómo creció en una época en que el caballo era el único medio de transporte en y entre las ciudades. Y esto me trae a la historia que realmente quería contar …

Mi abuelo no era particularmente risueño ni conversador, pero tenía un repertorio de refranes que simplemente nos podía hacer destornillar de la risa a todos los que estábamos cerca. Uno de los que más recuerdo es:

Es más feo que salir de la casa de la novia con la yegua peyendo”

Recuerdo que la primera vez que lo oi decir esto quedé pasmado entre la sorpresa por oírle la palabra más gorda que le oi en la vida y la risa porqué mi imaginación se echo a volar. Me imaginaba por supuesto a mi abuelo, vestido muy elegante, con su sombrero café “alicorto” para ir a visitar a su novia, mi abuela. Me lo imagino entrando al patio de la casa de mi abuela, muy orgulloso en su briosa yegua colorada. Hacer visita en el porche de la casa bajo la mirada atenta de alguna chaperona – la tía Guga tal vez? – y al final de la visita despedirse muy galantemente de mi abuela y montarse de nuevo en su yegua para irse. Y justo en ese momento, cuando llega la hora de voltear grupas y cabalgar hacia el poniente como John Wayne, la yegua de marras -a quien todo este escenario cinematográfico la tiene sin cuidado- decide que ese es un buen momento para soltar unos cuantos peos! No se cuanta gente haya visto un caballo flatulento, pero no solo huele horrible sino que cada “descarga” parece durar una eternidad. Así que la última imagen que este galán habría dejado en los ojos (y oídos, y nariz) de su novia, sería: el sombrero alicorto, las poderosas ancas de la yegua colorada y un concierto de peos que duró desde el portón, a lo largo de todo el patio, hasta la portada … y un poco más!

Yo no sé de qué estábamos hablando cuando mi abuelo nos regaló su refrán, pero lo que quiera que haya sido, si era más feo que salir de la casa de la novia con la yegua peyendo, debió ser ciertamente algo muy feo!

Discusion

7 commentarios for “Refranes de mi abuelo”

  1. Estas loco! deliciosa historia. M.

    Posted by Martha | March 3, 2010, 1:15 pm
  2. Prefiero el verbo peyar o peyer de una yegua al de programar un software !!!

    Posted by patricia perez | March 3, 2010, 2:01 pm
  3. Corazon:me gusta mucho la vision que tienes de tu abuelo.
    Mi viejo adorado tambien tenia su lado divertido.
    La foto es una belleza.

    Un beso

    Posted by La MAMA | March 4, 2010, 5:38 pm
  4. Juan: interesante! Mi papa cuando teniamos la finca de mi abuelo q tenía bastantes arboles frutales siempre nos repetía que solo podíamos coger las frutas temprano y no al final de la tarde. Alguna vez le oí decir a alguien que si las frutas se cogían al final de la tarde el árbol se moría. Eso no se si sea verdad o no.

    Dos puntos bastante importantes que cabe resaltar de la vida de nuestros abuelos y que debemos tratar de rescatar: primero el respeto y admiracion por las mujeres que inteligentemente describes y por ultimo el manejo del vocabulario o como diría mi mama el “jetabulario”.

    Posted by German Martinez | May 6, 2010, 5:59 pm
  5. Que bunea historia. Confieso que es la primera vez en la vida que veo la conjugación del verbo “peyar”

    Posted by Marcelo | May 20, 2010, 8:54 pm
  6. Juan….

    Siempre escuche de mis ancestros, que cuando a alguien se le llamaba por “Don”…era posiblemente de más status que un Doctor…pues en la época se decía que Don quería decir “De origen Noble”….No se si tenga alguna validez legal…pero yo si la considero así.

    Honor me dio la vida al conocer a “Don Juan Restrepo”…

    Abrazos

    Lucho Álvarez

    Posted by Lucho Alvarez | October 5, 2010, 7:49 pm
  7. Juan! Que bonita historia, no la había leído antes, me encantó, nunca escuché al Tito Decir ésa frase, pero si otras, le preguntaré a mi mamá y te pasaré unas buenas para que vallas recpilandolas.

    Posted by Juan Esteban | January 27, 2011, 11:08 pm

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